Especialista en salut emocional

Gestió d'emocions i creences / Sentit biològic de malalties i conflictes / Estudi de l'arbre genealògic

EL PODER DE L'OLFACTE

Si heu tingut ocasió de visitar el Basar de les Espècies d'Istanbul o qualsevol mercat d'algun país àrab, solament heu de tancar els ulls i segur que torna a la vostra memòria aquesta mescla d'aromes tan característica.

Com és possible recordar una olor?

La resposta és simple. Per al nostre inconscient no existeix el temps. Aquesta imatge que veiem en tancar els ulls, ens transporta al moment, a la situació viscuda no importa quan. Per a nosaltres aquesta situació torna a ser present. I amb ella tornen a nosaltres totes les sensacions viscudes (olors, sons, llum, emocions...).




Com funciona el sentit de l'olfacte?

Les cèl·lules especialitzades que hi ha a la cavitat nasal reben els estímuls procedents de les partícules odoríferes transportades per l'aire, els nervis olfactoris transmeten els estímuls al cervell, on els senyals passen al llarg del tracte olfactori cap a diverses zones del cervell, i les cèl·lules nervioses dels lòbuls temporals interpreten els estímuls.

Les diferents olors actuen provocant efectes profunds en el nostre comportament, estat d'ànim i funcionament del cos. Associem les olors a emocions, ja que l'olfacte està connectat amb el sistema límbic, que relaciona memòria i emocions. Cada vegada que percebem una olor, revivim la sensació que ens va produir la primera vegada. Sobretot recordem aquelles olors que més ens van impactar. Ja sigui per a bé (aromes que ens agraden): aquesta olor de les llenties de l'àvia que ens fan reviure la infància, l'olor d'un bebè, el perfum de la persona que estimem, l'olor d'herba mullada després de la pluja, el cafè acabat de fer... O per a mal (aromes que ens desagraden o fins i tot davant els quals reaccionem amb rebuig, ja que les percebem com un perill, com en el cas de les al·lèrgies): olor d'humitat, gramínees a la primavera, perfums... 

Quan algú reacciona amb rebuig davant una olor, relacionem aquesta reacció amb una emoció reprimida, que el nostre organisme s'encarrega d'expressar en forma de símptoma (al·lèrgia, rinitis...). Per poder desbloquejar aquesta emoció oculta que la persona no es va permetre expressar en aquell moment, portem el client a aquesta situació per permetre-li que l'expressi i així el seu inconscient pugui alliberar aquesta relació entre olor i emoció.

Els símptomes són oportunitats per prendre consciència que limitem les nostres percepcions.

Dóna't permís per alliberar i així poder gaudir de les aromes que et brinda la vida.

ACOMPANYAR

Hem decidit ser acompanyants en processos de salut. Fer de l'acompanyament la nostra feina. Però la vida ens dóna moltes situacions en les quals ens toca acompanyar sense haver-ho decidit.

ACOMPANYAR significa ser aquí, estar present. Però no significa ser l'altre, sinó ajudar-lo a ser més ell mateix. Sempre des del respecte, sense intromissions. Deixant que sigui l'altre qui decideixi. Permetent la seva voluntat. Potser en silenci, però sentint la presència.

Segurament un dels acompanyaments més bonics sigui, com a mare, ajudar a néixer un fill i potser el més dolorós sigui acompanyar un ésser estimat en el seu procés de mort. Aquests dies la vida m'ha posat la mort al davant. 

No és fàcil veure com algú que estimes està deixant la vida sense que puguis fer-hi res. Impotència és la paraula. Costa trobar paraules per definir la mort, i paraules per acompanyar qui se'n va. Són moments per al silenci, però es tracta d'un silenci compartit.

Moltes vegades, en consulta, quan abordem el Transgeneracional, veiem morts silenciades. Per aquesta raó, des d'aquest article vull reivindicar parlar de la mort i dels morts. Per això em ve de gust compartir l'entrevista a Francesc Torralba (professor universitari, filòsof i teòleg català) "Si te escapas de la muerte, te escapas de la vida" (publicada a la Vanguardia el 6/02/2009), en la qual parla del seu llibre Plantar cara a la mort.

Aquesta entrevista és una excusa com una altra per intentar dissipar el silenci que moltes vegades comporta la mort.

"-¿Por qué en el siglo XXI y en una sociedad como la nuestra, el tema de la muerte sigue siendo un tabú, incluso superior al del sexo?
- Es una pregunta que me he formulado muchas veces; el hecho de que sea un tabú ya nadie lo cuestiona, siempre pensando en sociedades europeas. Ahora bien, ¿por qué? En el libro propongo varias hipótesis. Una primera opción es que la muerte es un tabú porque nosotros vivimos en una sociedad muy sofisticada tecnológicamente y con la idea de que podemos controlarlo todo. En este sentido, la muerte es una bofetada porque no podemos evitar que mueran las personas que queremos. Podemos alargarles la vida, muchas veces inadecuadamente, pero no podemos evitar su muerte. Eso es algo que no asumimos porque partimos de una premisa falsa, que es que tenemos un control sobre todo. 

-Más teorías.
-Nos hemos quedado desnudos de los grandes relatos que hablan del más allá. En las sociedades tradicionales había una gran explicación sobre qué nos pasaba, y la gente se lo creía. Son los relatos denominados de ultratumba, tipo Divina Comedia. Colectivamente, hemos dejado de creer en eso y nos hemos quedado sin respuestas ya que no se han sustituido por otros relatos. Hemos dejado de hacernos preguntas como esta de la muerte porque hemos visto que no existen respuestas concluyentes, y eso nos inquieta mucho. Después creo que hay otros dos motivos que a mí me parecen igualmente importantes. 

-Adelante, le escucho.
-Vivimos en una sociedad anestésica, quiero decir, que pensar es algo extraño en nuestra sociedad. Pensar es una actividad, incluso diría, pecaminosa en nuestra sociedad. Finalmente, en nuestra sociedad hay mucha distracción y evasión. El tema de la muerte no es rentable, ni agradable y hay otros temas que te permiten estar diariamente distraído. Hasta que, la muerte toca de cerca. Cuando eso pasa, todo el globo se pincha y se desinfla. La gente se siente sin herramientas, sin recursos, sin relatos y se produce lo que podemos llamar el estado de shock.

-¿Echa en falta algún elemento educativo que nos permita afrontar este estado de shock?
-Absolutamente. La educación ha hecho un giro espectacular. Hemos pasado de una educación que escondía a Eros, al sexo y a la vida sexual, a una educación actual donde ciertamente los niños saben que los bebés no vienen de París, pero no saben que se van a morir, que sus padres morirán, o por qué mueren sus abuelos, no lo tienen asumido. Cuando esto pasa, porque pasa, nos encontramos sin herramientas para afrontarlo. Eso deriva en una situación de desconcierto, miedo, pánico. Hemos abierto la jaula y hemos dejado que Eros volase libre, pero hemos encerrado dentro a Thanatos. 

-Hay gente que le dirá que la muerte es algo inevitable, que no se puede cambiar. ¿Entonces por qué deberíamos pensar en ello?
-Sí, es cierto que me he encontrado con gente que tiene este discurso que me planteas, pero la respuesta es muy clara. Es verdad que morir, morimos. Pero fíjate que distinto es cuando uno asume que la muerte forma parte de la vida. Verás cómo y de qué forma se valora cada instante que pasa. Si la vida es tan apasionante es porque es limitada y porque en este tiempo, que no sabes que durada tiene, debes desarrollar tu proyecto de vida. ¿Qué sacas de avanzar la muerte? Descubrir el tesoro que supone estar vivo y de la chamba que significa estar en el mundo. A mi entender, la conciencia de la mortalidad no te lleva a un pesimismo vital, sino todo lo contrario, a dar mucho valor a cada instante concreto. No sabes si estarás el año que viene, y en el caso de que estés, no sabes cómo. Esto te hace pensar seriamente en el valor que tiene cada día, cada gesto, cada beso…

-¿Cuesta más asimilar la muerte de los otros antes que la propia?
-De los demás no, de los seres queridos sí. Hay tres elementos, el tu, el yo y los otros. Los otros son los anónimos, y su muerte te deja indiferente porque eran indiferentes en tu vida, no lo experimentas como dolor. Eso solo lo haces cuando es un tu, un amigo, la mujer, un familiar…La muerte del tu es muy difícil de digerir porque no te imaginas tu vida sin ese tu, sin su conversación, sus gestos, sus manos. Es más fácil imaginar que el mundo continúe sin ti.

-Hay gente que se siente culpable cuando muere un ser querido. ¿Por qué experimentamos esta actitud?
-Es cierto, lo que pasa es que creo que hay culpabilidades lógicas y otras que son absurdas. La lógica es aquella que tiene que ver con la conciencia de haber transgredido la ley o sencillamente haber causado mal al otro. Ahora bien, hay veces que hay culpas que pesan mucho y que son absurdas, como cuando alguien se siente culpable por algún accidente de tráfico. Son cosas que no dependen de ti. La culpabilidad que podríamos evitar es la de que no le dije cómo quería a esa persona. Como creemos que estaremos de forma indefinida, las grandes palabras quedan pospuestas. 

-En el libro habla usted del choque entre memoria y recuerdo. ¿Cómo debemos recordar aquellos que nos han dejado?
-Este es el gran tema, cómo gestionamos los recuerdos, porque los recuerdos también son emocionales. Nuestra memoria es emocional, y es algo que hay que recordar. Hay recuerdos que nos generan nostalgia, dolor, pero nosotros somos seres humanos de recuerdos. Respecto a las personas queridas, tenemos el deber de recordarles, pero de lo que sí que estoy convencido es que vivir obsesionado con ese recuerdo no te deja vivir el presente. El fetichismo del objeto, de la pipa, de la americana que llevaba, puede llevar a instalarte en un pasado y a vivir patológicamente su presente. Tienes que empezar, iniciar, pero a la vez recordar. El recuerdo te debe ayudar a seguir viviendo, pero nunca ser un obstáculo. 

-Aquí tenemos que hablar de nuevo del sentimiento de culpabilidad. Empezar una nueva vida con otra persona, vender los objetos personales de alguien que ya no está…
-Sí, pero el tiempo aquí juega un factor clave. ¿El tiempo lo cura todo? Creo que no, pero sí que ayuda a situar el recuerdo en su sitio. 

-Describe en su libro siete actitudes básicas ante la muerte. ¿Las más recurrentes son entonces la fuga y la evasión?
-Sí. La fuga del pensamiento de la muerte es la más extendida por una razón que ya no es cultural, es antropológica. El pensamiento de la muerte nos entristece. La fuga es la más habitual porque no la afrontas, no piensas. Por eso decidí poner como título un imperativo. Planta cara a la muerte. Si no plantas cara a la muerte, no plantas cara a la vida, y vives una vida ficticia porque piensas que estarás indefinidamente. Y así no vives con profundidad. Insisto, si te escapas de la muerte, te escapas de la vida. No tendemos a interiorizar todo esto hasta que toca de cerca, entonces haces una serie de reflexiones, pero que, por desgracia, suelen durar muy poco. 

-Si no nos han educado para afrontar la muerte, mucho menos para acompañar a quien se está muriendo…
-Sí, es otro de los temas difíciles de nuestra sociedad. Primero porque pide actitud, pero además faltan unas habilidades comunicativas, una empatía, una capacidad de escucha y de ver qué necesidades tiene esa persona. A las personas moribundas, o enfermos en situación crítica los sacamos de casa y los ponemos en manos de especialistas, y algunos de ellos lo hacen y trabajan muy bien. Pero nos da mucho miedo afrontar esta cuestión. Y se impone lo que se denomina el muro de silencio, la realidad ocultada. Nadie quiere afrontar el tema y a esa persona no se le da la ocasión de despedirse dignamente de las personas que quiere. Es un drama, realmente. Otra cosa es cuando el que se está muriendo tiene la lucidez necesaria para saber cuál es su situación y decidir como quiere que sean sus últimos días en este mundo. Pero es algo muy difícil de ver, realmente. Hay veces que el enfermo terminal cree que lo puede asumir, y así es, pero no cree que el entorno lo pueda asumir. Y entonces el profesional no sabe qué hacer. Los familiares le dicen, "no le diga", y el enfermo, que lo sabe, le dice, "no se lo diga". Y es cuando se crean estos círculos de silencio en que todo el mundo lo sabe todo, pero nadie afronta la realidad. Y la realidad en esta situación es difícil de afrontar, pero es lo que puede dar un poco de paz a esa persona. 

-Hábleme de los que se quedan y de otro arte difícil de dominar, el de consolar. ¿Cómo se puede consolar a alguien que ha perdido a un ser querido?
-Mi impresión de fondo es que las palabras no consuelan. Nuestra necesidad de consuelo, es insaciable, y las palabras te pueden ayudar y curar algunas heridas, pero no consolar totalmente, y hablo en primera persona. Es más elocuente el silencio o el gesto, la escucha de la persona, y el consuelo de las palabras es muy frágil, porque las palabras no tienen la capacidad de resucitar a nadie.

-¿La pérdida de un hijo por parte de una madre o un padre es la muerte más difícil de llevar?
-Sí, además es un tema que a mi me merece un respeto absoluto. Es de esas muertes que se puede acabar asumiendo, pero nunca superando porque va contra el ritmo natural de la vida. La muerte de un hijo es la muerte de un proyecto. También creo que hay diferencia entre maternidad y paternidad, porque los vínculos de una madre son los más fuertes. 

-Usted dice en su libro que el hecho de que se le recuerde cuando ya no esté no le consuela…
-No, porque ya no voy a estar para verlo, entonces me da igual. La nostalgia en forma de recuerdo de los demás no es para mi una forma de consuelo. ¿Por qué? Porqué el que quiero estar soy yo."

Parlem de la mort i dels morts. És molt saludable... 

FRACTURES

El terme fractura s'usa en molts contextos de la nostra vida. Podem parlar de fractura social, fractura digital, fractura mecànica, fractura mineral, fractura geològica... i fractura òssia. En tota fractura es dóna la pèrdua de la continuïtat estructural normal provocada per la tensió. Fractura és sinònim de separació, trencament o divisió.


Una fractura òssia em mostra la meva divisió interior, entre pensament/acció i sentiment, m'evidencia la meva incoherència. No hi ha coherència entre el que penso i el que sento. És com si acció i emoció juguessin a estirar la corda: d'una banda hi ha l'acció, que estira cap a un costat, i per l'altra, l'emoció, que estira cap a l'altre. Quan aquesta tensió provocada per forces oposades es manté en el temps, la corda acaba trencant-se, igual que l'os. Hi ha una violència no expressada, continguda, que m'acaba afectant a mi. Si no actuo o no m'expresso com sento, em trenco. 

Tot símptoma osteoarticular té a veure amb un conflicte de desvaloració, una falta de valor per un mateix. No ens sentim capaços per aquesta desvaloració extrema. El nostre esquelet és la nostra estructura, la que ens permet desplaçar-nos, obrir-nos a l'exterior. Si no ens valorem, ens estem privant d'aquesta exploració, ens paralitzem fins a tal punt que, quan ens fracturem un os, se'ns trenca la nostra estructura vital. I una vegada trencats, no tenim més remei (per prescripció mèdica) que descansar el temps suficient per fer possible la reconstrucció, la recuperació de la massa òssia. 

Durant aquest període, se'ns està donant l'oportunitat de reconstruir la nostra manera de viure. Aquest descans, aquesta pausa imposada, ens convida a la reflexió: "El que he fet fins ara ja no em serveix". Se'ns regala un temps per fer-nos més forts, per poder recuperar el valor i així poder actuar sent coherents amb el nostre sentir. 

No és trencar aigües una fractura? I sortir de l'ou?

Una fractura sempre representa el pas del conegut (situació de confort) al desconegut (situacions noves on posar a prova el nostre valor). Passem del món limitat a les infinites possibilitats. Quan ens desprenem dels programes heretats dels nostres ancestres, aquests programes que formaven part dels nostres hàbits, aquests programes còmodes per coneguts, però incòmodes perquè ens bloquegen la nostra vida, apareix la por al desconegut, a la nostra nova vida. Però hem de ser conscients que solament podem trobar la llum si som capaços d'alliberar els programes heretats i "sortir de l'ou" per afrontar la vida que volem viure lliurement. TRENCAR ENS PERMET RENÉIXER.

CARACTERÍSTIQUES DE L'INCONSCIENT

Tenint en compte que un 95% dels nostres actes són inconscients, en tota primera consulta, abans de començar a tractar un símptoma o un conflicte a partir del Projecte Sentit i del Transgeneracional, com a acompanyants en processos de salut, ens interessa informar el nostre client sobre quin és el comportament de l'inconscient perquè pugui entendre com funciona. 

Característiques de l'inconscient:

L'ALTRE NO EXISTEIX

Per a l'inconscient l'altre no existeix, tot sóc jo. L'altre és aquí per mostrar-me la meva ombra. A la meva vida apareixen persones que em mostren aquelles parts de mi en conflicte, i em donen l'oportunitat de veure en ells, com en un mirall, les meves qüestions no resoltes. Projectem en els altres les nostres necessitats. Això ens permet entendre els conflictes per identificació i per projecció. Però no serveix de res parlar dels altres com a font dels nostres conflictes (pràctica molt estesa), sinó com a reflex de nosaltres mateixos.  

Per exemple: Imagineu que m'incomoda l'actitud d'un conegut perquè sempre vol tenir la raó i el considero prepotent. No serveix de res que el critiqui per aquest motiu, ni que intenti canviar-lo, perquè potser ell ja se sent bé actuant així, potser la seva manera de fer no li és conflictiva. En aquest cas, el que he de revisar és què suscita en mi aquesta actitud. Per què em molesta que vulgui tenir raó? Què hi ha de prepotència en les meves accions? Potser cerco reconeixement?... Aquestes reflexions em portaran a l'origen del meu conflicte i així tinc la possibilitat de poder transformar la informació que té el meu inconscient. En el moment que jo incorpori aquesta nova informació, aquesta actitud prepotent ja no afectarà més el meu estat d'ànim o senzillament aquest conegut desapareixerà de la meva vida perquè ja m'haurà mostrat la part de la meva ombra que havia de veure la llum.


EL TEMPS NO EXISTEIX

Per a l'inconscient tot succeeix en present. La nostra part conscient percep la temporalitat (present, passat, futur; dia, nit...; però per a l'inconscient tot passa en aquest mateix moment. Gràcies a aquesta atemporalitat de l'inconscient, en tot moment podem accedir a qualsevol experiència enregistrada en el nostre inconscient per transformar-la, sigui a través d'actes de consciència espontanis o mitjançant relaxacions molt profundes. 


LA IL·LUSIÓ NO EXISTEIX. TOT ÉS REAL 

L'inconscient no distingeix entre el que passa en realitat i el que creu o imagina que passa. Real, imaginari i simbòlic per a l'inconscient és el mateix. 

Un exemple clar el tenim quan mirem una pel·lícula i plorem; no és real, però la vivim com si ho fos. 

Què passa si IMAGINES que tens un tros de llimona a la boca?


ÉS INNOCENT

L'inconscient és innocent perquè no jutja. El seu objectiu és sobreviure. És la nostra ment, la nostra cultura, les nostres creences... les que decideixen si una cosa està bé o malament; mai el nostre inconscient. Veiem que el que està bé per a una cultura está malament per a una altra. El bé i el mal depenen de les nostres creences, dels nostres programes. I som nosaltres els qui hem de decidir si volem canviar aquestes creences, ja que moltes vegades ens limiten poder viure la vida tal com volem.


PNL, UN MÈTODE PER CONÈIXER-NOS MILLOR

A principi dels anys 70, Fritz Perls (creador de la Gestalt), Milton H. Erikson (hipnoterapeuta) i Virginia Satir (terapeuta familiar) van inspirar Richard Bandler (terapeuta gestalt, matemàtic i informàtic) i John Grinder (psicolingüista) per crear un mètode estructurat que estudiés la manera com aprenem, com actuem i com organitzem la informació que ens arriba de l'exterior en el nostre interior. A partir dels patrons que utilitzaven aquests tres especialistes en comunicació, van crear el que es defineix com "l'estudi de l'experiència subjectiva".

La Programació Neurolingüística (PNL) estudia la manera que tenim d'organitzar les nostres experiències sensorials, emocionals i lingüístiques, i com aquestes influeixen en la nostra evolució personal i professional.

PROGRAMACIÓ: com ens estructurem? És la manera que triem per organitzar les nostres idees o pensaments per aconseguir un resultat;

NEURO: com funcionem? És la forma que tenim de relacionar-nos amb el món, ja que tota experiència és el resultat de processar neurològicament les percepcions internes o representacions que fem de la realitat, així com les percepcions externes que recollim a través dels sentits;

LINGÜÍSTICA: com ens expressem? Indica que usem el llenguatge per ordenar els nostres pensaments i conductes, i per comunicar-nos amb nosaltres mateixos i amb els altres. 

La PNL és una eina molt útil per afavorir la presa de consciència en qualsevol procés de salut. Tot allò que la persona mostra o expressa externament ens portarà a descobrir de quina manera s'estructura internament. Es tracta de prendre consciència d'allò manifestat per donar la possibilitat de transformar el nostre mapa, les nostres percepcions, les nostres representacions internes. Aquest mètode ens permet desenvolupar capacitats d'observació i flexibilitat en la manera d'actuar, i ens capacita per obtenir els objectius desitjats, tant personals com professionals.


Quan actuem ho fem segons la nostra percepció, fruit de la nostra història, la qual ha configurat el nostre mapa mental. No actuem sobre el món real, sinó en funció de les representacions mentals que tenim d'aquest. Moltes vegades entrem en conflicte amb altres individus perquè no tenim en compte que la seva percepció del món és diferent. Construïm el record i l'estructura de l'experiència triant una informació determinada, que pot no ser la mateixa que ha triat l'altre. El nostre mapa ens determina la informació (ometent, generalitzant, distorsionant) i la filtra en funció dels nostres valors, creences, expectatives...


Aquí us deixo "EL CERVELL CONSTRUEIX LA REALITAT" (XARXES-NEUROCIENCIA)





"Nuestra conducta es el resultado del estado en que nos encontramos. Si pudiera usted modificar dicho estado, cambiaría su comportamiento. 

Si todo comportamiento es consecuencia del estado en que nos hallamos, no produciremos las mismas comunicaciones y conductas desde un estado que libere todos nuestros recursos, que desde un estado de impotencia. Entonces la pregunta siguiente es: ¿quién crea el estado en que nos hallamos? En el mismo podemos distinguir dos componentes principales: el primero, nuestras representaciones internas; el segundo, nuestras condiciones fisiológicas y el empleo que hagamos de ellas. El cómo y el porqué se representa uno las cosas, además del cómo y el qué se dice uno a sí mismo ante una situación dada, crean el estado en que se encuentra y, por tanto, los tipos de comportamiento que produce". (ANTHONY ROBBINS)

TOT TÉ UN SENTIT

Em ve de gust presentar-vos un conte de Slawomir Mrozek, un dels meus autors favorits. Potser la part més coneguda de l'obra d'aquest escriptor polonès siguin els seus relats breus. 

Va arribar a mi a través dels seus contes. M'emociona el seu humor surrealista, aquesta barreja de l'absurd amb la realitat, i em fascina com sap mostrar l'insòlit del comportament humà. 

De vegades em pregunto com som capaços de sofrir fins a límits insospitats; com actuem pel bé d'uns altres sense ni tan sols saber el que és millor per a ells; com podem creure que la nostra vida depèn de les circumstàncies externes i dels altres; com podem pensar que la vida està feta d'un cúmul de casualitats; com podem basar la nostra vida en excuses i justificacions...

És clar que "tot en aquesta vida té un sentit" i tenim el poder de descobrir el nostre, a través de la nostra història.

Us deixo aquest relat de Slawomir Mrozek per il·lustrar la meva reflexió:

                      "ACADEMIA DE CIENCIAS" (de su obra LA VIDA DIFÍCIL)
"Desde aquella montaña se divisaba los valles en toda su amplitud, y en el suelo había dos vigas cruzadas.
– Ahora túmbate, dijo el mayor.
– ¿Y para qué me tengo que tumbar?
– Para descansar. La montaña es escarpada, te has cansado. No, no en el suelo, sobre las vigas.
– ¿Por qué sobre las vigas?
– Porque la tierra está húmeda después de la lluvia, podrías coger un resfriado. Sí, eso es, y ahora abre los brazos.
– ¿Por qué?
– Porque así se respira mejor. Y junta las piernas.
Me sujetaron las manos por las muñecas y las piernas por los tobillos; me los apretaron contra la madera. Sacaron un martillo y unos clavos y se pusieron a clavar.
– ¿Por qué me estáis clavando?
– Para que no caigas cuando te pongamos derecho. Podrías caer y golpearte, o hasta podrías herirte o romperte un brazo o una pierna. Y si te clavamos, los clavos te sujetarán. No te caerás.
– Pero, ¿para qué queréis ponerme derecho?
– Desde aquí, desde esta montaña hay muy buena vista, pero para ti, desde arriba, será todavía mejor. Porque estarás todavía más arriba.
Me levantaron tendido sobre las vigas, la viga vertical la clavaron en la tierra y la reforzaron con unas piedras.
– Ya está – dijeron. Estaban contentos con su trabajo.
– Bueno, pues nosotros ya nos vamos – dijo el mayor poniéndose el casco que se había quitado, pues había sudado mientras trabajaba. -Y tú te quedarás aquí.
– ¿Y por qué tengo que quedarme aquí?
– Para que reflexiones sobre el sentido del sufrimiento. Es decir, para que descubras qué significa en el fondo el dolor. Cuando descubras algo, lo explicarás.
– Pero, ¿por qué tengo que descubrir algo?
– ¿Qué pasa? ¿Te gustaría sufrir sin sentido? Está mal, hermano, está mal. Todo tiene que tener un sentido.
Empezaron a descender la montaña, alejándose hacia abajo.
-Pero ¿a quién se lo voy a contar – les grité – si ustedes ya no estaréis aquí?
No contestaron, porque ya no estaban."